Las Características del Emprendedor

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preguntas_emprendedorPara el desempeño de cualquier puesto de trabajo, por cuenta ajena, se requiere un conjunto de rasgos de personalidad, experiencia y aptitudes que puedan garantizar que la persona seleccionada es la adecuada para el trabajo. Estas características conforman el perfil profesiográfico del puesto.

Del mismo modo, para iniciar un proyecto de autoempleo es necesario que valoremos una serie de habilidades y características imprescindibles, que nos lleven a definir el perfil profesiográfico del puesto de forma que estemos capacitados para poder realizar los trabajos, requeridos en el mimos, sin problemas. Podemos dividir las características del emprendedor en tres tipos:

  1. Habilidades personales
  2. Conocimientos profesionales
  3. Capacidad para gestionar una empresa

Habilidades personales

Las habilidades que enumeramos, a continuación, no las tienen todas las personas que van a emprender, si bien, es interesante que las descubramos para identificar los recursos personales mínimos que necesitamos para emprender con seguridad y organización. Además, todas ellas se adquieren con formación y experiencia.

Intuición y visión de futuro: La capacidad para identificar, generar y explorar oportunidades de negocio. Donde otras personas advierten un problema o una dificultad, un verdadero emprendedor descubre una oportunidad.

Perseverancia: El emprendedor exitoso es constante en el trabajo iniciado. La constancia, el esfuerzo y la capacidad para renunciar a los beneficios a corto plazo son la clave del éxito de cualquier proyecto laboral.

Capacidad organizativa: La planificación, la organización y la realización de un trabajo metódico y ordenado permitirán al emprendedor obtener el éxito en su proyecto. La aventura del autoempleo requiere de una persona medianamente organizada y con capacidad para planificar el contenido del trabajo diario.

Desarrollar iniciativas: Esta capacidad se basa en la visión de futuro en relación con una nueva oportunidad, un nuevo producto o un nuevo negocio que proporciona un proyecto empresarial por el cual luchar.

Gestión de la Incertidumbre: Esta característica acompaña siempre al emprendedor. Vive en una situación ambigua, incierta y confusa pero es capaz de tolerarla gracias a una gran dosis de AUTOCONFIANZA.

Ambición y pasión: Un emprendedor necesita una alta motivación de logro para embarcarse en la aventura empresarial. Si carece de unas aspiraciones por encima de sus capacidades y recursos actuales, será poco probable que decida poner en marcha su empresa. En suma, hay que ser una persona ENTUSIASTA.

Medir el riesgo: Esta capacidad se refiere a saber exactamente a qué estamos “jugando” y cuáles son nuestras oportunidades, debilidades y fortalezas.

Asumir riesgo: El que no arriesga no gana. El emprendedor debe ser capaz de asumir riesgos y controlarlos. El éxito de un proyecto radica en una enorme capacidad de trabajo y en la firme decisión de quien lo emprende para llegar hasta el final con sus consecuencias. Tener nuestra empresa no significa establecer horarios relajados y permitirnos todas las vacaciones que nos parezca, al contrario, nos exigirá más tiempo y dedicación.

Reducir la complejidad: Emprender supone una experiencia compleja desde que surge la idea hasta que la empresa está realmente en activo. El poseer esta capacidad ayudará a conseguir el éxito, el emprendedor debe ser un sujeto ORIENTADO A LOS OBJETIVOS.

Aprender de la experiencia: Muchos emprendedores aprovechan su experiencia laboral profesional previa como asalariados para montar su empresa. En este sentido, intentarán no cometer los mismos errores que percibieron en sus antiguos empleos.

Facilidad para las relaciones humanas: El éxito de muchas empresas nuevas se ve frenado en ocasiones, por la escasa capacidad y preocupación de los emprendedores para potenciar las relaciones públicas y formarse una clientela propia.

Capacidad creativa e innovadora: La creatividad puede ayudarnos a resolver situaciones problemáticas o complejas de forma exitosa. El emprendedor debe ser capaz de observar las fuentes de innovación y la realidad que acontece para vislumbrar nuevas oportunidades. Podemos innovar en forma de gestionar, administrar recursos, organizar la producción, etc.

Confianza en sí mismo: el emprendedor debe estar siempre convencido de su éxito final. Debemos contar con un alto grado de confianza tanto en nosotros mismos como en nuestras posibilidades para lograr lo que nos propongamos.

¿Qué Riesgos asume un emprendedor?

Habrás escuchado que quienes se aventuran a emprender son además de obstinados, arriesgados. Esto, hasta cierto punto es verdad, pero también puedes pensar en las recompensas que obtendrás al asumir estos riesgos:

a) Dinero: Para emprender necesitarás invertir, tal vez tus ahorros, puede que tu familia te ayude o quizás solicites un crédito. El riesgo consistiría en perder ese dinero y es mayor cuando además, no es tuyo. Ahora bien, si tu proyecto tiene éxito, con los beneficios no sólo cubrirás la inversión, sino que probablemente la multiplicarás. Vale la pena asumirlo, ¿no?

b) Tiempo: Resulta difícil pensar que si emprendes, trabajarás más horas que si te empleas por cuenta ajena, que tendrás que hacer sacrificios (menos tiempo con la pareja, los amigos…) pero, ¿por qué no sopesas todo esto frente a la satisfacción que te va a proporcionar el hacer lo que quieres y trabajar para ti? ¿No vale la pena asumir este riesgo?

c) Fracaso: Éste supone el temor más grande de los que deciden emprender. Debemos tener presente esta posibilidad, pero del mismo modo, tendremos en el punto de mira el éxito. Analízalo desde este enfoque: la palabra “fracaso” no cabe si tú te dedicas de lleno a tu proyecto y si pones todo de tu parte para desarrollarlo.

Si tu sueño no se cumple, pero tú te has esforzado al máximo para conseguirlo, no puedes sentirte fracasado. Piensa, que en todo el proceso has aprendido y adquirido experiencia.

Conocimientos profesionales

Para iniciar un negocio es necesario partir de un conocimiento profesional de la actividad a desarrollar, y del sector en el que se piensa competir. Es cierto que para poner en marcha una empresa no es necesario poseer conocimientos específicos del mundo empresarial. Aunque el nuevo empresario debe conocer todos los trámites necesarios y asesorarse debidamente sobre las modificaciones constantes del ejercicio empresarial.

Desde el momento en que decidamos emprender, debemos preocuparnos por conocer y cumplir adecuadamente con todos los requisitos de nuestra nueva situación laboral.

Capacidad para gestionar

Un empresario debe poseer capacidad para gestionar su negocio. Conocer bien una profesión no es suficiente para dirigir una empresa. Podemos afirmar que debemos aprender una nueva profesión; “la de empresario”. Para ello, resultan de gran ayuda los cursos de gestión empresarial que imparten muchos organismos tanto públicos como privados.

Existen unas variables que actúan sobre el comportamiento y que afectan más a unos individuos que a otros. De ahí que unos sujetos sean potencialmente más emprendedores que otros y gocen de más facilidad para la organización, administración de recursos, adaptación al entorno y en definitiva de gestión.

Conocer tu nivel de competencias y habilidades emprendedoras te ayudará a conocer tus puntos fuertes y débiles y reducirá el riesgo. Puedes hacer este TEST y tener más información sobre tus capacidades.

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